El país que recibe Abelardo De la Espriella: seguridad, energía, salud y economía, entre los grandes retos del nuevo Gobierno

Con la llegada de Abelardo De la Espriella a la Presidencia de Colombia comienza una nueva etapa política para el país, pero también una administración que recibe múltiples desafíos en sectores considerados estratégicos para la vida de los colombianos.

Seguridad, salud, energía, finanzas públicas, empleo, infraestructura y la relación con las regiones hacen parte de una extensa agenda que el nuevo Gobierno deberá comenzar a atender desde sus primeros meses.

Seguridad, uno de los principales desafíos

Uno de los mayores retos estará relacionado con la seguridad. Durante los últimos años, diferentes estructuras armadas y organizaciones criminales han fortalecido su presencia en varias regiones del país, mientras delitos como el secuestro y la extorsión continúan afectando a ciudadanos, comerciantes y empresarios.

La situación también se refleja en el Oriente Antioqueño. En 2026, las autoridades han reportado operaciones contra estructuras dedicadas al secuestro extorsivo y la extorsión, incluso mediante modalidades como los llamados “falsos servicios”.

El nuevo Gobierno tendrá que definir una estrategia para recuperar el control territorial, fortalecer la Fuerza Pública y enfrentar las economías ilegales que financian a los grupos criminales.

A esto se suma el desafío de garantizar la seguridad en zonas rurales donde comunidades enteras han denunciado amenazas, desplazamientos, confinamientos y presencia de grupos armados.

La energía: una demanda que sigue creciendo

Otro de los asuntos que requerirá atención inmediata es el sistema energético.

Los registros de XM muestran que la demanda de electricidad viene creciendo de manera importante. En mayo de 2026 aumentó 8,75 % frente al mismo mes de 2025 y se alcanzó un máximo histórico de demanda de 261,86 GWh-día. Para junio, el crecimiento interanual fue de 6,55 %.

Al mismo tiempo, durante mayo se registraron aportes hídricos equivalentes al 76,5 % de la media histórica, situación que incrementó la generación térmica y produjo mayor presión sobre el mercado energético.

El reto para la nueva administración será garantizar que el país tenga suficiente energía firme para responder al crecimiento de la demanda, acelerar los proyectos de generación y transmisión y evitar que las dificultades de infraestructura terminen afectando la prestación del servicio.

Un sistema de salud bajo presión

La salud será otro de los grandes desafíos.

Las dificultades para conseguir medicamentos, las demoras en la atención, los problemas financieros de algunas EPS y las barreras para acceder a determinados servicios han generado una creciente preocupación entre los usuarios.

El propio Ministerio de Salud reconoció en mayo de 2026 que se estaban presentando demoras, entregas incompletas y problemas de disponibilidad de medicamentos, razón por la cual expidió nuevas medidas para exigir a las EPS garantizar la continuidad de los tratamientos.

El desafío para el nuevo Gobierno será encontrar un equilibrio entre garantizar el derecho a la salud, asegurar el flujo de recursos y recuperar la capacidad de atención del sistema, especialmente para quienes dependen de tratamientos permanentes y servicios especializados.

Las finanzas públicas y el déficit

El nuevo Gobierno también recibirá el desafío de manejar unas finanzas públicas que requieren especial atención.

El Ministerio de Hacienda mantiene un Marco Fiscal de Mediano Plazo que establece las proyecciones y metas fiscales del país para los próximos años, incluyendo el cumplimiento de la regla fiscal.

El reto será encontrar recursos para cumplir las promesas de campaña y atender las necesidades sociales sin deteriorar aún más las cuentas públicas, al tiempo que se mantiene la confianza de los mercados y de los inversionistas.

Empleo y crecimiento económico

Aunque el mercado laboral presenta algunos indicadores positivos, la generación de empleo formal y de calidad seguirá siendo una prioridad.

En mayo de 2026, la tasa de desempleo nacional fue de 8 %, un punto porcentual menos que en mayo de 2025. El PIB, por su parte, registró un crecimiento de 2,2 % durante el primer trimestre de 2026.

El desafío será lograr que ese crecimiento se traduzca en mayores oportunidades laborales, especialmente para los jóvenes, y en mejores condiciones para empresarios, comerciantes y trabajadores independientes.

Pobreza y desigualdad

La reducción de la pobreza también seguirá siendo una tarea pendiente.

Según el DANE, en 2025 la pobreza monetaria nacional se ubicó en 24,6 %.

El nuevo Gobierno tendrá que definir cómo mantener y fortalecer los programas sociales, pero también cómo generar oportunidades económicas que permitan que más familias superen de manera sostenible las condiciones de pobreza.

Infraestructura y regiones

Otro desafío será avanzar en infraestructura vial, transporte, conectividad y desarrollo regional.

Para un país con grandes diferencias entre sus regiones, la inversión en carreteras, vías terciarias, aeropuertos, sistemas de transporte y conectividad digital seguirá siendo fundamental para mejorar la competitividad y reducir las brechas entre las grandes ciudades y los municipios más apartados.

En departamentos como Antioquia, además, proyectos de infraestructura y conectividad tienen un impacto directo sobre la economía y la movilidad de miles de personas.

Ambiente y cambio climático

El Gobierno también tendrá que enfrentar los efectos de fenómenos climáticos cada vez más extremos.

El Ideam ha advertido durante 2026 sobre altas temperaturas y un aumento en la probabilidad de condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, que podrían incrementar la presión sobre los recursos hídricos y el riesgo de incendios forestales.

La protección de los recursos naturales, la prevención de desastres y la adaptación al cambio climático tendrán que formar parte de las prioridades de la nueva administración.

Un Gobierno que comienza con grandes expectativas

El nuevo presidente recibe así un país con avances importantes en algunos indicadores, pero también con problemas que requieren decisiones de fondo.

La seguridad y el control territorial, la estabilidad del sistema energético, la recuperación del sistema de salud, el manejo de las finanzas públicas, la generación de empleo, la reducción de la pobreza y la infraestructura serán algunos de los asuntos que permitirán medir, desde los primeros meses, la capacidad de respuesta de la nueva administración.

Más allá de las diferencias políticas, el principal desafío de Abelardo De la Espriella será convertir las promesas de campaña en decisiones de Gobierno y responder a problemas que afectan directamente la vida cotidiana de millones de colombianos.