Cornare lanza MARCO, plataforma para monitorear en tiempo real el aire, el agua y el riesgo ambiental en la región
Cortesía: Comunicaciones Cornare.
Con el propósito de anticiparse a situaciones que puedan poner en riesgo la vida, la salud o el patrimonio ambiental, Cornare presentó oficialmente MARCO (Monitoreo Ambiental Regional Cornare), una herramienta tecnológica de acceso público y dinámico que permite consultar, en tiempo real, las condiciones del aire, la lluvia y los niveles de ríos y quebradas en su jurisdicción.
Esta plataforma, desarrollada en alianza con la Universidad de Antioquia a través del grupo G-LIMA, reporta información generada por el Sistema de Alerta y Monitoreo de Cornare, y ya cuenta con 64 estaciones automáticas en más del 70% de los municipios del Oriente antioqueño.
¿Qué permite MARCO?
Consultar alertas por lluvias intensas, posibles desbordamientos e incrementos en niveles de contaminación como el material particulado PM2.5 y el ruido ambiental.
Monitorear en línea desde www.cornare.gov.co el comportamiento de variables ambientales clave.
“El acceso público a esta información es una herramienta poderosa no solo para tomadores de decisiones, sino para comunidades en zonas de riesgo. Estamos dando un paso fundamental hacia un territorio más resiliente y consciente de sus condiciones ambientales”, afirmó Javier Valencia González, director general de Cornare.
Para entender algunos contaminantes:
PM2.5: Reconocido como el contaminante más riesgoso en Colombia por su capacidad de afectar el sistema respiratorio y cardíaco.
Ruido: Puede provocar pérdida de audición, estrés y enfermedades cardiovasculares. La OMS establece límites de sonido que deben ser monitoreados con estaciones calibradas como las instaladas por Cornare.
Olores ofensivos: También considerados contaminación atmosférica, afectan física y emocionalmente la calidad de vida.
Una herramienta para la prevención y la educación
Más de mil personas de 55 comunidades priorizadas han participado en encuentros pedagógicos donde se construyen protocolos de respuesta ante desastres como crecientes súbitas y avenidas torrenciales.
“Queremos que las comunidades la usen, se informen y se protejan. Que los datos dejen de ser fríos y se transformen en decisiones preventivas”, señaló Luisa María Gómez Peláez, del grupo G-LIMA.
