57 niños de El Santuario disfrutaron de una jornada de cine gracias a una iniciativa del alcalde Martín Duque
Una jornada diferente vivieron 57 niños de la Institución Educativa Presbítero Luis Rodolfo Gómez Ramírez, sede Clara Zuluaga, quienes tuvieron la oportunidad de asistir a una sala de cine, algunos de ellos por primera vez.
La actividad fue posible gracias a una iniciativa personal del alcalde de El Santuario, Martín Duque, como reconocimiento a los procesos que adelantan los estudiantes en su institución educativa, entre ellos el proyecto Cultipaz.
A través de este proceso, los niños participan en diferentes iniciativas relacionadas con la danza, la pintura, el tejido, el aprendizaje del inglés, el cultivo limpio y otros espacios de formación.
Según explicó el mandatario, se trata de una iniciativa que ha venido desarrollando desde su época como concejal y que también ha beneficiado a otros grupos de población del municipio.
“Este proceso lo he venido haciendo desde que era concejal. Hoy lo mostramos porque queremos decirle a la comunidad que entre todos podemos hacerle un poquito mejor la vida a los demás”, expresó Martín Duque.
Para varios de los estudiantes, la salida representó una experiencia especial. Evangeline Solano, una de las niñas participantes, contó que era la primera vez que asistía a una sala de cine.
“Me emocioné mucho porque es mi primera vez en cine. En el salón el profesor nos enseña pintura, a tejer y a muchas cosas”, manifestó.
Por su parte, otra de las estudiantes relató que la jornada comenzó con una entrevista al alcalde y posteriormente recibieron la noticia de que serían invitados a disfrutar de una película.
El docente Luis Rivas, líder del proceso Cultipaz, destacó la importancia de generar experiencias diferentes para fortalecer la motivación de los estudiantes y su vínculo con la institución educativa.
“En total trajimos 57 niños y padres de familia. A los niños hay que motivarlos a ir a la escuela, y una de las mejores formas de motivarlos es decirles que la escuela no es solo con tiza y tablero, sino también a divertirnos”, señaló.
La jornada permitió que los estudiantes compartieran una experiencia diferente fuera de las aulas, en medio de los procesos formativos y culturales que desarrollan en su institución educativa.
