Cornare actualizó mapa de riesgo climático para fortalecer la toma de decisiones en el Oriente Antioqueño
La Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (Cornare) presentó una actualización del análisis de riesgo climático para los municipios de su jurisdicción, una herramienta técnica que busca fortalecer la planeación territorial y la toma de decisiones frente a los efectos del cambio climático.
La entidad indicó que el estudio permite identificar con mayor precisión las amenazas y vulnerabilidades que enfrentan los territorios de la región, facilitando la implementación de acciones orientadas a la adaptación y la reducción de riesgos asociados a fenómenos climáticos extremos.
De acuerdo con Cornare, la actualización incorpora información técnica y científica que permitirá a las administraciones municipales, entidades públicas y diferentes sectores económicos contar con mayores elementos para la formulación de estrategias de gestión del riesgo y planificación del desarrollo.
La corporación explicó que el análisis contempla variables relacionadas con cambios en los patrones de precipitación, temperaturas, disponibilidad del recurso hídrico y posibles afectaciones sobre los ecosistemas y las comunidades.
La información recopilada permitirá fortalecer los procesos de prevención y preparación frente a eventos asociados a la variabilidad climática, como temporadas de lluvias intensas, sequías prolongadas y otros fenómenos que podrían generar impactos en los municipios del Oriente antioqueño.
Según la entidad ambiental, los resultados servirán como insumo para la actualización de instrumentos de planificación territorial y para la formulación de proyectos enfocados en la resiliencia climática.
Cornare destacó que la actualización del mapa de riesgo climático hace parte de las estrategias regionales para enfrentar los desafíos derivados del cambio climático y promover un desarrollo sostenible en los municipios de su jurisdicción.
La corporación reiteró la importancia de que las autoridades locales, los sectores productivos y la comunidad utilicen este tipo de herramientas para fortalecer la capacidad de respuesta ante escenarios climáticos futuros y avanzar en procesos de adaptación que contribuyan a la protección de los recursos naturales y el bienestar de la población.
